Un aluvión de
casos con políticos implicados en el expolio de las arcas públicas nos salpica.
Un microclima de alcance casi peninsular se ha instaurado en la monarquía de
las borrascas con tormentas eléctricas de mucha intensidad y poca duración. Una
tendencia con temporales escurridizos destinados al olvido. Gran algarabía celestial
sin rayos que chamusquen la voluntad de los votantes. Contumaces y desmemoriados
ciudadanos que perdonamos y que ya no nos escandaliza aquello que se ha convertido
en usual, que nos birlen la cartera con simpatía, mucha poesía y demasiada
torpeza.
Ya subsistíamos
avezados a la socialización de los gastos mientras algunos avispados -sólo
algunos- recogen los frutos. Obedientes, buen pagadores, educados y en cívicas colas
hemos ido pagando peajes o hemos pasado por capillitas registradoras diversas
con complacida y cristiana resignación porque hacienda somos -o éramos- todos.
La invención
-la corrupción también innova y se las ingenia todas- ha consistido en volver
escurridizo aquello que no está en ninguna parte porque ha volado sin rastro ni
pretextos. Simplemente se ha esfumado. Ni comisiones ni porcentajes,
directamente con factura fantasma y sin IVA, ya que algunos se lo han llevado
sin dejar evidencia de lo que supuestamente debían financiar. El sin rastro es
una técnica de la esferificación -burbuja- contable para las altas finanzas que
ha obtenido unos réditos formidables. Y aún más, ¿qué sabueso puede seguirle el
rastro? Esta impunidad nos ha obstruido el olfato y a ellos la vergüenza. ¡Gilipollas
el último!
Los chubascos últimamente
se han intensificado. Diríase que ha regresado el invierno a dos días de mayo,
ha nevado y hemos rescatado la ropa de abrigo. El tiempo también se ha trastornado.
Se han detectado fenómenos raros, tigresas llorando con lágrimas de cocodrilo y
han emergido de las madrigueras los cazadores furtivos de fortunas con una
escopeta nacional amenazando los nidos de pardillos que cuelgan frágiles en las
ramas de la delación.
Dimisiones, calabozos
y disputas. Encausados y jueces -turistas y numismáticos, canta Jaume Sisa-.
Entre los argumentos, el pretexto y la ignorancia soberana. La transparencia de
un cristal sucio y la certeza de que nadie reintegrará lo que ha robado. ¡Qué
tristeza –rabia- no debería calar a la ciudadanía que tolera y vota a los
protagonistas de este serial policíaco de ladrones y serenos con toga!
Ya que no les
venceremos, pongámonos de su parte. Os propongo que asistáis durante el mes de
julio en Soto del Real al máster que se instruirá en corrupción integrado en la European Summer School on Information
& Science. Se trata de una escuela de verano, de duración aún por
determinar, dirigida especialmente a quien quiera cursar un máster o un
postgrado en el ámbito de la depravación y de la rapiña aplicadas a la vertiente
política.
El proyecto,
financiado por el programa Erasmus+
-dentro del cual se inscribe la institución- dispone de becas. Cada una
incluirá el alojamiento, la manutención y los desplazamientos. Los
participantes serán elegidos y propuestos por un tribunal de reconocida
solvencia nacional en el ámbito de la selección.
Se trata de
ofrecer una visión estratégica con formación que capacitará para disponer de una
perspectiva global y sagaz del área de negocio. De profundizar en las áreas de
marketing para alcanzar un perfil acreditado y muy solicitado actualmente.
Impartido por profesionales de reconocida solvencia en activo o que han
desarrollado recientemente su actividad.
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