sábado, 28 de septiembre de 2019

El piromusical.


Con el piromusical se acaba el verano. Confirmando este breve mensaje, que me ha llegado hoy, mientras las golondrinas se las piran he retomado la rutina del día siguiente al de la Mercè. Una certeza que amortiguará la luz de los días hasta que la chispeante navidad nos redima. En medio, el paréntesis de la castañada y los manjares secos de los “panellets”, -los sabañones “penellons”, Serrat, ya son una especie más que sufre un proceso galopante de extinción por el cambio climático-.

Días convulsos los que vivimos si no fuera porque la fiesta mayor de Barcelona, ​​la Mercè, los ha atiborrado de música y de celebración diversa. Como decía, el piromusical preludia el final del verano hasta que los grandes almacenes no vuelvan a dar el pistoletazo de salida que decreta la operación bikini una primavera más con las tendencias textiles que correspondan y los complementos que procedan. Tendremos que estar al caso. 

Si os habéis distraído de la actualidad fascinados por los gigantes y los cabezudos acunados por el acordeón de un cabaret libanés, el estallido de los trabucaires o el retumbar de los cohetes habréis dado esquinazo -muy saludable para el espíritu- al panorama de invierno duro que nos anuncia la actualidad y el tuit madrugador. Os recomendaría devenir "preventivos", como aquellos que ponen la cataplasma antes de que se produzca la llaga, si no fuera porque es posible errar en la anticipación. Han sido días de invitados, de canelones, de pollo asado redondeado con un roscón de nata, y cava. Mucho cava para digerir la actualidad indigesta que nos sacude. 

Ni la tamborinada del piromusical ha conseguido amortiguar la tormenta de reproches que una niña sueca ha soltado en la sede de la ONU. "Me habéis robado los sueños y la niñez con vuestras palabras vacías" les ha espetado, a los perplejos dirigentes mundiales. Una abuela en mi infancia a quien entonces yo no concedía demasiado crédito denunciaba, también muy airada, que debido a los artilugios para ir a la luna ya no había tantos pájaros ni tantas estrellas rambleando por el cielo. Ya hay quien cuenta historias para crédulos insomnes que proclaman la subida del nivel del mar. Que alertan de la pérdida de biodiversidad que afectará a las especies marinas y que repercutirá en millones de personas dependientes del mar. O los sistemas continentales de hielo que perderán sus glaciares. ¡Apocalíptico! Si fuera cierto, y los incrédulos perdieran la razón, ¿estaremos a tiempo -la humanidad-?

Por si acaso, ¡repitamos de pastel de nata y llenemos la copa de cava otra vez! 

La justicia poética, a veces, sitúa a algunos personajes. Una alineación astral tirando a luna nueva ha puesto en evidencia la cara oscura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiendo en varias ocasiones un "favor" al presidente de Ucrania. Nada de extraordinario, sólo menear muy por encima entre la mugre del ex vicepresidente Biden, el contrincante en las presidenciales del 2020, con el fin de exhumar algún cadáver achicharrado por el gas ucraniano que aún humee. Asimismo, el amigo entrañable de Trump, Boris Johnson, se ha tenido que tragar que la Cámara de los Comunes reanude las sesiones después de que el Tribunal Supremo declarara "ilegal" la suspensión de las cámaras. Veremos cómo evoluciona el mundo anglosajón. 

¿Algo más de cava? Volverá a salir disparado, como un escopetazo, el corcho de la botella. Quizás el estallido sonoro más apropiado para una celebración. No es necesario que la meneemos, como suelen los héroes motorizados en el mundo del deporte. 

El presidente español en funciones parece que sí conseguirá muy oportunamente exhumar un cadáver. Lo ha anunciado en la sede de la ONU -en competencia mediática con el icono Greta Thunberg-. Dijo que se cierra simbólicamente el círculo democrático echando a Franco del mausoleo público donde está enterrado con honores de estado. Se cierra, enfatizó, un capítulo oscuro de la historia de España. Yo al triunfalismo de cerrar capítulos y redondear círculos esperaría -a descorchar el cava- al día que la colada con todas las sábanas sucias de la memoria histórica se puedan tender sin manchas ni zurcidos. Entonces, sí, abriré una botella y brindaré. 

-¡Sólo un culín! ¡Basta!

Los aguafiestas de un tribunal -hay tantos que es un galimatías- hicieron coincidir con las fiestas de la Mercè la operación de captura de nueve miembros de los CDR. Cataluña y el independentismo. Según un informe judicial -los informes también tienen una Poética propia- se detuvo a un "grupo separatista de índole secesionista catalán". Se les investiga por delitos de rebelión, de terrorismo y por tenencia de explosivos. Según el ministerio público, la detención tenía por objetivo impedir "las acciones" que estas personas "pretendían perpetrar" en fechas próximas que "podrían haber ocasionado daños irreparables". La Guardia Civil informa que durante los registros se ha localizado "abundante material y sustancias consideradas precursores para la confección de explosivos", susceptibles "de ser utilizadas en la fabricación de artefactos". 

Antes de que llegue la castañada -y después- también tendremos que estar atentos hacia dónde apunta el mundo catalán.

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