En Brasil la
bolsa sube tras la victoria del candidato ultraderechista en las primarias. El
pueblo -siempre sabio y con criterio- aplaude la propuesta de liquidación de
las empresas públicas. ¡Muerto el perro, ahogada la corrupción! Una idea muy
brillante que ha valorado una buena parte de la sociedad brasileña.
La fotografía
en Roma del ministro italiano Matteo Salvini con la presidenta del Frente
Nacional francés, Marine Le Pen, también es para enmarcar. ¡Qué pareja y cuánto
glamour! Son, efectivamente, los salvadores de Europa en contra de la
globalización y de la migración, y a favor de la familia y de la vida.
Más cercano, en
la plaza de toros de Vistalegre, VOX llena hasta la bandera y ponen el cartel
de no hay billetes -como en una corrida matinal con grandes espadas ante los
peligrosos Miura-. Vestidos "de
luces" -iluminados como los toreros- repasan las 100 soluciones para
la España "viva". El acto no acontece en lorquiana hora -las cinco en
punto- ni el hijo y nieto de los Camborios ha ido cortando limones redondos y
los ha tirado al Manzanares hasta ponerlo de oro. Tampoco los guardias civiles
lo han detenido a las nueve de la noche mientras bebían limonada todos y el
cielo relucía como la grupa de un potro. Sólo los cuchillos viejos han temblado
bajo del polvo.
Crearán un
ministerio de familia. Los de municipio y sindicato son una obviedad. Derogarán
la ley de violencia de género. Rebajarán impuestos. Impulsarán el plan
hidrológico con otra obviedad, la inauguración quinquenal de pantanos.
Deportarán a los migrantes ilegales porque no vienen a magnificar España sino a
recibir prebendas y a hacer turismo. Dictarán leyes para combatir la
inmigración y las ONG que colaboren. Barrerán las autonomías y Cataluña será
nacional o no será. Basta de profanaciones de templos. Basta de ir a Alemania a
buscarse la vida y el pan -si pobres, limpios y honrados-. Nos hermanaran con
los latinoamericanos que han sido abandonados bajo la alpargata de los
dictadores.
Todo esto lo
proclama quien "es un licenciado en supervivencia por la universidad de la
vida" según el presentador curándose en salud y habiendo aprendido la
lección reciente impartida por Pablo Casado. Un profeta de grandezas -sin
másteres- augura que los españoles estarán primero. Suelta sin pudor por plagio
que "Juntos haremos España grande otra vez". Si no hubiera sido por
el himno de la legión, habría pensado que aquello, en lugar de Vistalegre, era
Oklahoma del Sur y que Trump, el hombre del circo, estaba de gira por la
meseta.
Vuelvo a reivindicar
la urgente necesidad de que el himno español tenga una letra. Manolo Escobar,
Nino Bravo o Ricky Martín no son suficientemente solemnes. Apelar al " novio de la muerte " resulta algo
sobreactuado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario