El panorama político vive un verano convulso. El
periodismo dispone de temas y centros de interés diversos. No necesitan, los profesionales
de la información, recurrir a noticias manidas. Hay suficientes asuntos
exigiendo músculo y un punto de predicción que concede mucho juego a los
tertulianos habituales. Barcelona, Cataluña, España, Europa y el mundo entero
parece que este año se empeñan en trastocar el optimismo tropical y el
estallido epidérmico que se correspondería de natural al calendario durante
estas fechas. ¡Viva, pues, la piel morena y el exuberante sensualismo rollizo
aunque sea de pensamiento! Os propongo añadirle el tintineo de unos cubitos y
la dulzura de un combinado inédito. Sacudamos el estallido vital y dejémonos
llevar por una despedida del sol al atardecer aunque sea debajo de una palmera
de plástico en un safari de Pokémons.
La imagen del día es Theresa May accediendo al 10
de Downing Street y David Cameron
practicando el Brexit como primer
ministro del Reino Unido. El mocetón de buena familia se marcha con una
exhibición de humor inglés por no llorar. Todo muy británicamente civilizado,
como la reverencia hiperbólica de una redimida Margaret Thatcher que ya ha
hecho evacuar los trastos personales de Cameron -criaturas incluidas- y habría
ordenado fumigar específicamente al pelotón gafe de Pokémons plebiscitarios. La sutileza femenina vuelve a acceder al
poder en un punto de la historia inglesa delicadísimo. En la mudanza sólo han
amnistiado al gato.
Barcelona no es Londres aunque la gestión la
lidere la finura femenina sin niebla pero con calima. Londres tiene el Támesis,
una prótesis marinera o un brazo de mar atlántico, y la Colau un puerto nublado
por el top manta . La imagen del
comercio ilegal y descapotable sobrepasa la solidaridad, la paciencia de los comerciantes
y el sentido común convirtiéndose en una fuente de controversia y
confrontación. De la campaña candorosa del consumo responsable al partido de
ping-pong entre administraciones pasándose la pelota me decanto por la
ocurrencia resolutiva que debe solucionar el callejón sin salida en el que se
halla el asunto, lo que propone la CUP. Consiste en darles una caña de pescar
-no un pescado- fomentando la pesca del arenque con la colaboración y la
maestría experta de la Cofradía de Pescadores. Por ahora el colectivo del top manta practica tirando la caña tanto
a los turistas como a los barceloneses irresponsablemente consumistas a la
sombra protectora de Colón. Una noticia de última hora confirmaría que un
senegalés habría capturado un Pikachu
en la dársena de la esperanza esquina con precariedad.
Estos días nos tenía que visitar un gran pescador
en el arte del palangre global, Obama. De haberse detenido –no solamente a
repostar benzina- habría sido un gran golpe de mano para resolver el top manta político que vive el país.
Asuntos de agenda en relación a los policías asesinados en Dallas y los
enfrentamientos raciales que se viven en la otra orilla del Atlántico se lo impidieron;
una estancia con más tiempo, con comidas, con visitas medio folclóricas medio
turísticas. El viaje del presidente estadounidense estuvo descafeinado,
apresurado y poco pintoresco. Justo para un retrato. ¿Quién puede presumir de
una fotografía con el emperador del mundo? Pues Mariano Rajoy, Pedro Sánchez,
Albert Rivera y Pablo Iglesias. Todos ya la han enmarcado y la tienen expuesta
con una vela encendida sobre el altar personal en la capilla del orgullo.
El más perjudicado por el mercado de segundas
oportunidades electorales sigue siendo Mariano. No hay manera de conseguir el
apoyo suficiente o el silencio cómplice que le permita la investidura.
Continúan los encuentros, los aspavientos, los discursos mientras crece la maleza
de la desafección política -un virus que se ha convertido en epidemia en el
Reino Unido, por ejemplo-. Que Obama visite un presidente en funciones es un
gesto muy importante y valioso. No pudo ser un evento más majestuoso ni la
película dio para una trama con más argumento. Mariano y el PP eran conscientes
de la trascendencia del momento. La autoridad política y el peso específico del
dirigente se convirtieron en una escala técnica del Air Force One con una breve visita de médico de cabecera que trastocó
todo. ¡Y el top manta político
español por resolver!
La visita de este Mr. Marshall del XXI la protagoniza un jamón acróbata entre el
agradecimiento y la revancha. Por edad Mariano sabe cómo de efectivo era trajinar
una longaniza o un chorizo bajo del brazo -¡ya no digo un jamón!- para
comprar voluntades, para engrasar gestiones administrativas diversas y para
obtener carnés de conducir tractor. Una buen salchichón abría puertas, cerraba
los ojos y obraba milagros -¡ya no digo un jamón!-. Los analistas políticos
ortodoxos ven en ello un gesto simpático, de agradecimiento y, a la vez, de
habilidad comercial para con el lobby
de los criadores de cerdos. La prensa oscura, la que sólo siembra Pokémons hostiles, habla del
despropósito de conferir un producto que tiene absolutamente prohibida la
entrada en Estados Unidos. ¿Dónde está, pues, el jamón de Mariano? ¡En la panza
del lobo!
Ante semejante panorama político nacional e
internacional en Cataluña una aplicación para móviles causa furor, ¡Proceso Go! Se trata de una APK libre que se puede descargar con una
virtud muy peculiar, nos aúpa del sofá y nos empuje a la caza y captura de
recompensas virtuales. Unos seres etéreos escurridizos que tanto sacan las
orejas en el cajón de los calcetines desapareados como se dejan ver navegando
en un mar de cocido catalán espeso rumbo a Ítaca. En la aventura cinegética Convergencia se refunda. Se necesitan
caras nuevas y un nuevo partido, el neonato Partido
Demócrata Catalán (PDC) que
pretende librarse de la embarazosa sombra convergente
que cae aplomada y fantasmal desde que Pujol se convirtió en aquel
, un sin nombre en el catálogo de los corruptos, a quien tras quitarle la
custodia ahora también se le quiere retirar la patria potestad. ¡Suerte y
acierto!
Personalmente a los toreros los prefiero vivos y sonrientes
en las portadas rosas del satén. En el atavismo endémico de la piel del toro ha
vuelto a destellar unos cuernos -una media luna de muerte en el frente de un
toro bravo- a las cinco en punto hora lorquiana.
Estoy a tiempo de no olvidar el paraguas. Los
meteorólogos esbozan un mapa de fuertes tormentas de Pokémons con muchos Pikachus
y gran aparato eléctrico. ¡Tormenta de verano!
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