miércoles, 21 de enero de 2026

Noticiario breve.

 

La primera página abre con un titular de impacto muy trágico, el producido por dos trenes de alta velocidad que descarrilaron en Adamuz, Córdoba. Una cuarentena de muertos y ciento cincuenta heridos, una cifra provisional o la aritmética de una virulencia que "ha esparcido los cadáveres a cientos de metros", según el presidente de la comunidad andaluza. Las redes sociales se han llenado de mensajes de desesperación de gente que no lograba contactar con sus familiares. Algunos cuervos y otras especies carroñeras interesadas, sin embargo, ya graznan volando bajo en círculos desde primera hora intentando sacar réditos bastardos. El hedor morboso también es potente aspergiendo imágenes o protagonistas que han salido mejor parados. Si es necesario explicar que todo va mal sólo se requiere un titular encabezado por un verbo apocalíptico. Se vende más fácilmente un incendio que una reforma estructural. El primero arde rápidamente. Las redes sociales son el megáfono provocativo que lo convierten en plaga nefasta. Si los medios encienden la chispa, las redes esparcen indignación, ningún otro combustible produce tanta reacción. Las noticias negativas son como los virus, se replican, mutan y se hacen más agresivas. Y cuanto más absurdo, más eco. Tenemos desdichados ejemplos recientes.

La segunda afecta al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que sufre dolores musculares intensos en las piernas a causa de una infección causada por una bacteria que es "muy poco frecuente". Éste es el reciente diagnóstico del equipo médico que le está atendiendo en el Hospital Vall d'Hebron, donde todavía sigue ingresado en la unidad de cuidados intensivos. La misteriosa y repentina cojera ha hecho circular todo tipo de rumores. Ya hay quien espoleaba a los adversarios a quitar el polvo de las urnas. Han sido unos días de incertidumbre médica con intrigas de todo tipo que insinuaban una gravedad -por fortuna no ha sido así- que se pretendía encubrir. Finalmente, el pronóstico es optimista, todo se solucionará, podremos verlo evolucionar sin tregua -ni chándal- del Palau al Parlament disputando una maratón que pasa por la Moncloa si las extremidades lo permiten.  

"No hay sábado sin sol ni procesión sin luz, ni barco sin bandera, ni libro sin mentira, ni doncella sin amor, ni viudita sin sollozo" se constata en una compilación de refranes. Yo añadiría que tampoco hay día sin tragicomedia en el que Trump no se convierta en el galán estelar de la osadía. Este lunes, el presidente de Estados Unidos ha enviado una carta al primer ministro de Noruega en la que asegura que, al no recibir el galardón -el Nobel-, ya no siente "la obligación" de pensar en la paz. En la misiva, el líder republicano vincula concretamente la amenaza expansionista de EEUU sobre Groenlandia a no haber logrado el ansiado premio. Una condición, de justicia reparadora, que habría degradado aún más la modalidad –“de la paz”– que lleva asociada. Otorgarlo a la venezolana no fue una decisión que haya contribuido mucho al prestigio. Asistir a la cesión con ostentación y como moneda de cambio hace reír para no llorar.

Dos mujeres, contratadas en régimen interno una como trabajadora doméstica y otra como fisioterapeuta, denuncian que recibieron presiones para mantener relaciones sexuales con Julio Iglesias, también bofetadas, tocamientos, insultos y vejaciones físicas y verbales, así como un ambiente de control y acoso continuados. Me quiero tomar en serio la defensa enardecida de la Ayuso, la Obregón y la del “alto” del Dúo Dinámico. Un trío para los coros de acompañamiento entonando las virtudes -un réquiem- del cantante. Los titulares son un cóctel de ases ganadores con comodines como “tragedia”, “crisis”, “colapso”, “escándalo”, “caos” y “vergüenza”. El póquer de los desastres al que   estamos abonados como ludópatas adictos al chisme obsceno y degradante.

Una información que podría ser un editorial. ¡Para pensar en ello! "Los más y más, más ricos españoles ganaron durante el pasado año una media de 77 millones de euros al día. El equivalente a lo que ganan un millón de trabajadores". Así lo manifiesta Oxfam Intermón en su informe sobre desigualdades que publica anualmente antes del inicio de la cumbre de Davos. ¡Pobrecitos, el millón de trabajadores!

Cerrando con frivolidad, como la sección rosa en pelotas de las noticias, cabe mencionar el partido del Barça contra una Real Sociedad renacida y eficaz. Contra Gil Manzano y Del Cerro Grande, un dúo arbitral de silbato fácil y melodía conocida. Contra el desacierto y la mala suerte de cinco remates al palo. El Barça bailó con todas las adversidades, pero su rival estuvo más acertado. Ahora está a un triste punto del Real Madrid. Una derrota remojada.

¡Llueve!

 

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