domingo, 14 de julio de 2024

Saraos de verano. ¡Gol de Yamal!

 

¿Qué localidad no cede a la tentación de inventarse un evento veraniego? El mes de julio es el período en el que se concentran preferentemente estas   manifestaciones aderezadas con cierta pátina cultural o deportiva para distraernos en medio del aburrimiento trasudado con un mojito para aportar humedad ambiental. La diversidad, a elegir, es magnífica. Algunos consolidados repiten y vuelven edición tras edición como las golondrinas y los vencejos. Otros son de oportunidad corta, nacen, anidan y se agotan sin capacidad para reproducirse cíclicamente.

Los de gran repercusión y prestigio anual definen la temporada. El Tour de Francia, por ejemplo, es el hito clásico ideal para una buena siesta de sofá ya que nos mece a golpe de pedal desencuadernándonos el costillar sólo con mirarlo por televisión. Se hace extenuante seguir la evolución de la serpiente multicolor -un tópico sudado de comentarista como un julio con mojito- que trepa por un puerto de primera categoría impracticable bajándolo a velocidades de vértigo. La ciencia nos tendrá que explicar cómo podemos transponernos contemplando el serial deportivo que nos aturde y a la vez nos mantiene enganchados y pendientes del siguiente capítulo, la contrarreloj o el esfuerzo final para llegar el primero en cuanto nos sacudimos el amodorramiento y recuperamos la dignidad vertical.

Siguiendo el hilo por coherencia deportiva no podemos olvidarnos de la Eurocopa o de la Copa América de fútbol, ​​eventos de año bisiesto como las Olimpiadas de París que son de cadencia larga y espaciada. Hoy he asistido a la discusión apasionada sin malicia por parte de un partidario de Yamal contrastándolo con Mbappé cuando se las tengan que ver en la liga como jugadores del Barça y del Real Madrid respectivamente. -Cromos y camisetas, ¡no sacareis nada más! -presagiaba el culé alegando que desde Mataró se ha tocado el cielo y la gloria con un certero chupinazo parabólicamente enroscado. ¡Gol de Yamal!

Saraos de verano protagonistas también del batacazo in extremis en tiempo de descuento en los comicios franceses que han torpedeado desde el punto de penalti la mayoría de Marine Le Pen y de sus secuaces. Hay que reconocer el acierto y el compromiso del Kylian Mbappé y de otros gladiadores de la selección francesa animando a la participación para combatir lo que representa la formación Reagrupament Nacional de la rubia peligrosa.

En la Eurocopa Lamine Yamal y Nico Williams son las notas alegres y efectivas de color en la Roja que pasea orgullo y victorias en Alemania desconcertada por una cuadrilla de toreros chalados -como una chirigota gaditana- que custodia a los aficionados hispanos. Por fuerza habrá quienes militen en la nostalgia precaria de cuando nuestros abuelos con boina y camisa blanca abrochada hasta el gaznate migraban para ganarse la vida. Se ha visto a los descendientes paseando orgullo y raza vestidos de toreadores en la versión futbolística de una Carmen de Bizet adaptada al césped del Múnich Arena donde pastan toros melancólicos con cuernos de nácar y donde los jóvenes oficiales napoleónicos sueñan con gitanas hermosas. ¡Gol de Yamal!

Por coincidencias de calendario en el charco veraniego ultramarino se disputa la Copa América de fútbol. Cuenta con Messi despidiéndose de las pelotas mientras Biden en el banquillo le observa, calienta y hace estiramientos con mucha cachaza y cuidado de no lesionarse y de no confundirse de portería. ¿Será este jugador, la encarnación divina del fútbol en la Tierra, quien se le habrá aparecido en persona para pedir a Biden que lo deje estar?

En Canarias, en clave nacional, los alisios favorecen los deportes náuticos y la llegada de criaturas no acompañadas a los puertos de la esperanza. Un festival poco lucido que desborda los recursos y ha sido la gota que ha colmado la cohabitación por la distribución de estos niños entre el PP con Vox en las comunidades donde gobernaban juntos. Algunos cargos se han declarado en rebelión. Otros, como el paradigmático torero jubilado Vicente Barrera, ha sido borrado de la vicepresidencia que ostentaba Vox, la de Cultura y Deportes, en la Comunidad Valenciana donde Carlos Mazón, el presidente, lamenta tan significativa pérdida para la civilización. ¡Gol de Nico Williams!

Este mes, julio, concentra las convivencias en los casales de verano o en las colonias convirtiéndose en el recurso para liberar la presión a las familias sin abuelos -o con abuelos con criterio- por el exceso de ocio que vienen a adoptar a las criaturas huérfanas de actividad escolar. Los más privilegiados aprovechan para mejorar el inglés, un pretexto para explorar mundo y al mismo tiempo descubrir el sabor amargo de la nostalgia de un exilio familiar que nos hace entender la alegría por el regreso de aquellos que tuvieron que marcharse a Suiza, meses -seis años en el caso de Marta Rovira-. Hoy han cruzado la frontera sin ser detenidos unos presuntos terroristas exculpados por un asunto de procedimiento legal torpe. ¡Bienvenidos!

Podríamos alargar los saraos de verano con peste de plomo y hedor a pólvora. Desgraciadamente la guerra, el horror y la destrucción -la muerte asesina- no son estacionales y duran años. ¡Gol de Putin, un cañonazo incontestable -según el analista- a pase de un cabezazo oportunista de Netanyahu en el área de Gaza! Donald aguardando el cambio en la banda. 

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