martes, 10 de diciembre de 2019

La Cumbre del Clima.


Con el críptico rótulo de COP25 ha tenido lugar la Cumbre del Clima en Madrid. O cuando una ciudad ejerce de sustituta por los disturbios en Chile para forzar a los EUA, a la China y a Rusia a tomar medidas efectivas para salvar la cosa. Una iniciativa de Naciones Unidas para el cambio climático. Energías renovables. Sostenibilidad. Cuántas cumbres hemos visto y seguido con la esperanza puesta en reducir los efectos de la actividad humana en la naturaleza que nos acoge. Yo ya he perdido la cuenta. En esta Conferencia de las Partes (COP) se hace referencia a las veces que se han sentado para poner manos a la obra, ésta es la 25 desde la primera de Berlín en 1995. 

 Vistos los efectos reales de los encuentros de los jefes de estado o de los ministros reunidos quien tiene cada vez las partes más cargadas -a punto del estallido- es la Tierra. Las medidas desgraciadamente se sintetizan en buenas intenciones que se concretan en continuar como ahora -o peor- desde que la humanidad la ha agredida demasiado torpemente y de manera exponencial.

La cumbre ha desplazado a 25.000 asistentes de 196 países. No se les ha visto el pelo, pero, a la mayoría de los líderes de las grandes potencias, curiosamente las que más efectos nocivos causan en esta ruina de alcance mundial. Es, dicen, "la penúltima ocasión" que nos otorgamos como agentes culpables de los 20 millones de desplazados que se producen cada año provocado por la emergencia climática. El "punto de no retorno" está a la esquina, nos avisa el secretario general de Naciones Unidas. Madrid permanece blindada por una alerta antiterrorista tras un ataque islamista en Londres. 

Greta Thunberg se convierte en la protagonista absoluta mientras navega a vela por el océano con la esperanza de llegar a la cumbre si los vientos soplan favorables. La adolescente nórdica arrastra muchos titulares y levanta mucha expectación. Las caras de la cultura y del deporte -"es tiempo de actuar"- no consiguen hacerle sombra, a la niña de las trenzas. Tampoco la recepción real en palacio puede competir con esta estrella del clima. Josep Cuní, fiel al manual de estilo personal formula la pregunta en los medios de si son útiles las cumbres del clima (?). En una especie de campus -zona verde- se realizan 500 actividades para sensibilizar sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, actividades abiertas donde el público puede pastar. 

El G20, los veinte países más ricos, genera el 80% de las emisiones que provocan el cambio climático. La ministra en funciones de la Transición Ecológica proclama "no podemos fallar a nuestros hijos". Hijos como la chica con cara de niña y trenzas que, llegada a Lisboa, la prensa asocia -especula dicen los diarios- a un vehículo Tesla, eléctrico, para desplazarse hasta Madrid donde un profético Pedro Sánchez aventura que este es el punto donde comenzarán la movilización y las acciones concretas de los gobiernos. La reacción política la protagoniza el alcalde de la ciudad, Martínez-Almeida, aquel aguafiestas del Madrid Central que ahora reivindica el acuerdo para el clima y el cuidado medioambiental. El cartel lo podría haber diseñado Salvador Dalí aprovechando aquella poética iniciativa del impuesto al sol en un país que ahora acoge la cumbre del clima. 

Apocalíptico: la subida del nivel del mar, las olas de calor, las fuertes tormentas, nuevas enfermedades, crisis alimentaria... Todo un catálogo de amenazas planetarias que apuntan a las personas y no explicitan aquellas que azotan a la naturaleza y a la biodiversidad en su conjunto. Pablo Iglesias nos recuerda que no tenemos un planeta B -como la doble contabilidad de los bonos en las emisiones de CO2-. Se hace mención a los que todavía niegan las evidencias del cambio climático -básicamente primos y cuñados con mucho predicamento científico-. 

En ausencia del Dalí cartelista, el Prado nos regala un par de imágenes impresionantes, el retrato de Felipe VII de Velázquez empantanado con el agua hasta el cuello o una playa luminosa de Sorolla con unos cuerpos infantiles rodeados de malolientes peces muertos. ¡Acojonante! Sólo suaviza el panorama el sindicalismo que atisba una oportunidad para generar trabajo en la regeneración de las viviendas que contaminan -¡tenía que salir la burbuja!-. Los hermanos Roca aportaron la frugalidad espartana con un menú que es todo un manifiesto de proximidad, "la Tierra se agota". Productos de kilómetro cero acarreados con vehículos de cero emisiones. 

Parece que la Greta llegará en tren a Madrid procedente de Lisboa. Madrid vive una huelga de metro con servicios mínimos. El 2019 se convertirá en uno de los años más cálidos de la historia -tórrido-. Récords que se van acumulando. En Barcelona el concejal de la emergencia climática rebaja la multa de 200 € a 100 € a los vehículos contaminantes que sobrepasen la zona de bajas emisiones. Las tormentas de invierno que castigan los Estados Unidos impiden que el Arnold Schwarzenegger vuele y participe en la cumbre. El alcalde de Madrid ya ha confirmado que no tiene previsto manifestarse. 

La policía de paisano custodia a la activista sueca y a su cartel mientras la traslada con un coche eléctrico de la policía. "No nos podemos permitir más días sin que se tomen acciones reales. Es imposible saber cuál será el aspecto del mundo dentro de diez años”. La multitud y la seguridad han impedido que Greta se incorporara a la manifestación. La organización habla de la manifestación más importante en el mundo contra el cambio climático. 

La cosa termina con un grupo de indígenas desarropados que suben al escenario con una pancarta reivindicativa. La organización les pide que bajen y los amenaza con apagar la luz mientras los desaloja. Jair Bolsonaro tiene claro que la sueca es una "mocosa". No faltan las opiniones ecuánimes y objetivas, cosas de una niña "patética". 

Ya ha llovido desde que una abuela en las infancias de mi pueblo contemplaba el cielo y afirmaba que ya no había ni tantas estrellas ni tantos gorriones. Culpaba a los cohetes que acababan de llegar a la luna. ¡Qué no se nos fundan las lucecitas navideñas del firmamento, qué no se apaguen las estrellas!

No hay comentarios:

Publicar un comentario