¡Protesto! ¡Me indigno! Estoy muy
decepcionado y disgustado y así lo quiero manifestar. Como es posible que en
una fecha como la de hoy coincidan y se solapen acontecimientos de aquellos que
se considerarán hitos para la historia. Sucesos trascendentales que se tatúan
en la epidermis del calendario y que se recordarán generación tras generación. ¡Por
favor, no me lo volváis a hacer! Vivir pendiente de las redes, de los medios
tradicionales y del eco también atmosférico -¡y al mismo tiempo!- me ha
provocado que sufra un episodio de angustia justo cuando al mediodía la neblina
ha caído hasta cubrir la ciudad con una boina de incredulidad que volvía
invisibles las olímpicas torres gemelas y la misma Sagrada Familia. ¡Que no he
atrapado la actualidad durante todo el día, compañeros!
Informativamente hablando, como
se decía antes, se me ha ido abarrotando la jornada. Ni con el don de la
ubicuidad, el hecho de estar presente en todo lugar, habría atrapado el trabajo
que se me ha amontonado. De Berga a Tarragona, de Girona a Badalona, desde
San Joan de les Abadesses a Camprodon... Una ruina en peajes -y curvas-
persiguiendo la actualidad y la investidura de los alcaldes y alcaldesas que se
han ido consumando. Pero mi indignación no viene de este revoltillo municipal
sino por la coincidencia con la boda entre Sergio Ramos y Pilar Rubio. A quién
se le ocurre hacer coincidir en una misma fecha la cosa como de pueblo esta de
los alcaldes y la boda del siglo. ¡Venga ya! Que no hay color.
El clímax mediático perfumado de limones ha
estallado a las cinco en punto, la hora lorquiana cuando los mozos de la
caminera guardia civil catalana llevaban a Joaquim Forn a la plaza de Sant
Jaume codo con codo. Mientras, en Sevilla avanzaban excepcionalmente el cierre
de la catedral al turismo para este chico que se lo merece todo, ¡esto y más!
Me he emocionado cuando la novia periodista ha salido del hotel con destino a
la catedral. He podido observar finalmente el vestido, un diseño imperio en
pedrería escotado generosamente con un afortunado recogido en la cola. Una
creación de un prestigioso modisto libanés que armonizaba con las
personalísimas trenzas negras a juego con el ramo de lirios también negros que
Pilar Rubio ha acarreado.
Me apoyareis si os cuento que lo
de las casas consistoriales lo he dejado en un segundo plano. Lo primero es lo
primero. Qué elegancia y cuánta nobleza se han emparejado en la boda del siglo.
Una multitud, bien vestida, que supera a la que se ha arrejuntado en la plaza
de Sant Jaume, como más de descamisados con estelada. Sergio Ramos lo tiene
claro y sabe hacer las cosas con generosidad, pero sobre todo con una
grandilocuencia que ha provocado un alud de microorgasmos tántricos entre la
ganadería mediática de Telecinco. ¡Fiesta
mayor en Mediaset! El futbolista
había dejado constancia por escrito en las invitaciones con registro de salida
que los chicos tenían que ir de riguroso chaqué y que las mozas no podían lucir
el color rojo, el verde, el naranja, el rosa o el blanco. La paleta cromática
del Ramos es bastante corta. Ya ha habido algún invitado que ha protestado por
la ausencia del amarillo en la lista de colores proscritos. Tampoco se han
permitido las cámaras, los móviles ni otros cachivaches que faciliten el
chismorreo electrónico como la presencia de criaturas menores de 18 años con wifi. ¡Todo un acierto!
En la amarilla plaza de Sant Jaume, me lo han contado
-porque yo tenía la cabeza y el centro de interés desplazados a Sevilla- que el
representante del PP, el Sr. Bou de los panaderos desde 1957, ha soltado un
viva España con tanto ardor patriótico que luego no ha podido ni canturrear Els Segadors al compás de un pasodoble
para banda municipal. Efectivamente, ha sido una tarde memorable en la
Maestranza catalana con el protagonismo de un espada francés que ahora prodiga
su tauromaquia en Barcelona vestido de mandarina y oro, de quien los medios ya
han cuantificado el precio en lonja, de sus votos y de la gestualidad de este
torero desahuciado en Francia y en las plazas de la Cataluña Norte. No ha sido
una tarde exactamente feliz para Ada porque los subalternos impetuosos como
Valls te pueden arruinar la liturgia y el paseíllo triunfal.
En Bollullos de la Mitación el novio tiene la finca donde se celebra el
banquete y la gran fiesta con un parque de atracciones, un escenario y un
circuito desmontable de competición para vehículos de tracción con ruedas. Se
espera también la actuación de artistas de gran renombre internacional. Emoción
y diversión más que tántricas para el numeroso grupo de selectos invitados que
deberán acreditar la condición con un unicornio, ¡una calcomanía personalizada
absolutamente original y genial!
Quién
se habrá olvidado del unicornio personalizado debe de haber sido el concejal
Sr. Joaquim Forn al que no han dejado ni cruzar la plaza a la gran fiesta que
el Sr. Torra había montado en el Palau de la Generalitat de Cataluña tras la
investidura de la Sra. Ada Colau.
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