viernes, 31 de mayo de 2024

El Papa, Trump y la fiscalía afinando.

 

Se acumulan los asuntos que podrían por sí solos convertirse en monográficos entre declaraciones desafortunadas, guerras difíciles de justificar o sentencias polémicas que reavivan dinámicas atávicas. Un cúmulo de despropósitos que cuesta mucho de entender, de dar una mano de pintura para tapar los agujeros y las manchas de humedad viscosa cuando no de sangre de aquellas que cuestan de ocultar ya que se empeñan en volver a salir. Un pringue que asciende por los cimientos desde los acuíferos turbios -ahora que vuelve a llover- que puede llegar a empapar la esperanza y la credulidad proclamadas con tanta retórica interesadamente excesiva -a menudo engañosa-.

El Papa. La más locuazmente simpática de las noticias que ha trascendido, en mi opinión, es la demanda del Papa a los obispos italianos recomendando que impidan la entrada de homosexuales a los seminarios porque en algunos “ya hay demasiado mariconeo”. Redondea la iniciativa proponiendo que “acompañen con respeto y delicadeza” a los candidatos rechazados. Con unos amigos como los de este círculo de obispos cercanos al Papa Francisco -Paco en la intimidad- no necesita enemigos. El comentario hecho con franqueza demasiado a la pata la llana, durante o después del conclave en pequeño comité de esta banda azzurra de angelitos celestiales, ha trascendido a la prensa italiana por unas fuentes anónimas, que traducido significa que algún obispo bocazas lo filtró interesadamente con la mala fe evidente de diablillo travieso. Tampoco se ha precisado si esta advertencia el pontífice la verbalizó -quiero suponer- entre las aceitunas rellenas y el parmesano de los antipasti regados generosamente con Aperol. ¡Qué resbalón! Qué trabajo para el departamento de comunicación del Vaticano que se apresuró a postular que en “la Iglesia cabemos todos, todos”. También sospecho yo que el subconsciente le hizo una mala jugada. El problema no está en el “mariconeo” -un coloquialismo que deberá integrarse en el corpus léxico de la curia vaticana- sino en la pederastia con sotana sin discriminar tendencias sexuales en el universo del celibato.

Trump. Me impacta el acoso de cacería de brujas que todo el país y la administración Biden ejercen para deteriorar la figura de Trump. Doce hombres sin piedad acaban de decidir por unanimidad que es culpable de los 34 delitos por los que se le ha juzgado relacionados con el asunto de la estrella porno. No entraré en detalles respecto al tormentoso revolcón del rubio zanahoria con Stormy Daniels. Una sentencia de “vergüenza”, según el galán, que deberá ratificarse en noviembre con el voto de la gente, “ellos saben lo que pasó”. Deduzco que será la primera vez que la virtuosa democracia se consagra al voyerismo, esperemos, sosegado. Una sentencia que puede acarrear una pena de cuatro años de trena dependiendo de lo que dictamine el juez. Han constatado que Donald había recompensado bajo el concepto de “gastos legales” los pagos a la señora falsificando documentos y violando la ley de financiación electoral escondiendo la voluntad de influir en los resultados electorales de 2016 a cambio de un silencio muy bien comprado. Joe Biden, todo un océano legal nos separa, ha dicho que el veredicto demuestra que "nadie está por encima de la ley", una lección que se podría aplicar a los soberanos eméritos de las malogradas tierras del imperio ultramarino. Pese al matiz menor, Trump ha replicado, "Vivimos en un estado fascista". 

Los fiscales. Esta semana la ley de amnistía ha quedado definitivamente aprobada tras una tortuosa tramitación por el rechazo frontal de las derechas que ha destilado las esencias más contundentes en unos combates dialécticos muy abruptos previos a la votación. La presidenta de la cámara ha tenido que esforzarse llamando al orden varias veces y ha paralizado la sesión momentáneamente. Una sesión exenta de ejemplaridad política que debería proteger a la audiencia vulnerable de los telediarios con aquellos dos rombos de cuando la televisión en blanco y negro del postfranquismo inmediato resguardaba a las criaturas inocentes privándolas de asistir a las escenas de pechuga y muslo con exceso de epidermis. Esta ley de nombre ampuloso y largo -la de amnistía a secas- incorporada en el ordenamiento jurídico español borra los delitos y las responsabilidades, que no los pecados, vinculadas al procés catalán. Su aplicación dependerá de cada juez que estudiará los casos que vayan a resolver en un plazo de dos meses. Mientras, las autonomías en manos del PP ya han anunciado recursos de inconstitucionalidad al tiempo que la cúpula judicial ya ha divulgado un manual de uso y mantenimiento, una caja de herramientas bien surtida, para combatir o amortiguar los supuestos regulados por la ley. Deben tener razón los detractores cuando un político cabal, obediente y prudente como el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, también llevará la ley al Tribunal Constitucional presentando batalla a su propio partido para pactar con los independentistas. Veremos cómo se resuelve la aplicación de la ley, una de las posibilidades, como insinuaba un constitucionalista de pura cepa, es la puerta trasera de los tribunales que lo afinan y afilan como una garlopa de carpintero en manos de Guerra.

miércoles, 22 de mayo de 2024

Motosierra Milei.

 

En 1947 Juan Domingo Perón rompe el aislamiento internacional del franquismo enviando a la atractiva Eva Duarte, Evita para los admiradores, de visita a España. En este viaje se significa el acuerdo de colaboración fundamentalmente económico que permitió levantar la cabeza a Franco que necesitaba urgentemente los cereales que Argentina le vendía a cambio de materias primas que Perón quería para industrializar el país. Aparece, pues, Evita como una estarlette que despliega una oratoria -dicen las crónicas- afectada y teatral cargada de tópicos en relación a Argentina y a la “madre patria”. La actriz de obras menores en Buenos Aires de adolescencia, de orígenes modestos, fue una muleta de marcado tono populista entre el candidato Perón y el mundo obrero argentino, “los descamisados” -que hizo fortuna en la oratoria de 'Alfonso Guerra durante el socialismo rampante-, para alcanzar la presidencia. Este ramalazo de dramatismo descosido ensayado en los escenarios juveniles le llevó a tratar asuntos incómodos para el franquismo, los privilegios de unas minorías y la pobreza de la mayoría. Añadía la postración y la opresión de las mujeres de las clases populares sin olvidarse de la situación de los presos políticos en las cárceles de Franco. La visita nos dejó una huella vegetal de vaina plana que florece todavía, la judía verde perona, nombre con el que coloquialmente las amas de casa aludían a la presidenta argentina.

Estos días las judías peronas se han vuelto garbanzos como perdigones, el plato fuerte de la visita de Motosierra Milei, que ha venido él mismo en persona para representar el papel de vedette internacional mal educada y consentida para sacudirse las castañas del fuego o de las brasas con que el ministro de Transportes español le quiso churruscar insinuando que el del serrucho, Milei, consume estupefacientes en la Casa Rosada. Habría que averiguar si los presuntos estupefacientes son también de naturaleza vegetal por no romper la coherencia devota con el mundo de las verduras o las legumbres que se comen aliñadas con aceite o se aspiran.

Vox ha reunido lo mejor de cada casa de la extrema derecha mundial en la convención de este fin de semana celebrada en Madrid, en la que han esparcido su execrable odio postulándose contra el izquierdismo" -" zurderío ", en palabras del argentino-. La civilización occidental está en peligro por la inmigración -especialmente la musulmana-, las políticas de género y las climáticas. El estropicio en la vajilla diplomática es un hecho. Lejos de pasar página, de los garbanzos duros con morcilla a los pastelitos de dulce de leche, los alfajores, la cosa se embarranca i se lía. Pedro Sánchez, el siniestro, ha retirado a la embajadora mientras Feijóo chifla complacido bajo la lluvia con paraguas, que nada le salpique. Según los anfitriones del acto, “Milei ha hecho en quince segundos más oposición que el PP durante años y años de legislatura.

Asistimos a un combate de boxeo torpe donde se cronometran los asaltos y se cuentan los directos a la mandíbula del contrincante. Alejado e ignorante de los protocolos que regulan los encuentros entre jefes de estado y de gobiernos, el sentido común nos alerta de que esta aparición, ese áspero hachazo grosero del presidente argentino, no es la mejor carta de presentación en su primera visita, que no puede considerarse estrictamente oficial, a otro país con tantos vínculos. Una visita desbridada para apoyar la locura que quieren imponer. Este malogrado cantante de un grupo que escarnecía a los Rolling Stones, acaba de lucirse en su regreso a los escenarios en un recital de rock duro en Madrid.

Lejos de la retórica llamativa de partido -o de ideología- Milei -¿sin el serrucho?- según difunde la embajada de Argentina en España ha publicado una imagen de la cita del viernes por la tarde: Milei y 16 “hombres” más, como una santa cena de las finanzas. Estaban el presidente de la patronal y las caras visibles de los prohombres de algunas de las principales compañías cotizadas en el Ibex 35. Las relaciones económicas con España son potentes, en 2023 Argentina fue el noveno destino de toda la inversión española en el exterior. Los principales sectores corresponden a la extracción de petróleo y de gas natural, la banca y las telecomunicaciones.

El presidente argentino saca pecho en el tango por la caída de la inflación, en abril fue del 8,8% y se espera una cifra que roza el 5% este mes de mayo. El precio, los trancazos de motosierra desbrozando la inflación, suponen más de 70.000 despidos en el sector público, la reducción a la mitad de los ministerios, el cierre de medios de comunicación y la no actualización de los presupuestos de la universidad. Medidas extremas al compás de una milonga para cuadrar las cuentas. Una familia tipo necesitaría más de 800 euros al mes sólo para alimentarse mientras el sueldo medio no alcanza los 500. El precio de la tarifa del transporte público se ha triplicado, se ha retirado el subsidio estatal al coste de la energía, algo que ha hecho subir las cifras de morosos en las facturas de luz, gas y agua. La caída real de los ingresos de los argentinos roza el 20% en menos de seis meses de mandato, el índice de pobreza sube al 52%. Éste sería el coste -la milonga triste- de una macroeconomía estable y previsible para atraer inversiones extranjeras.

 

sábado, 11 de mayo de 2024

Los visitantes del más allá.

 

La ciudad es una algarabía constante de peatones, también con patinete alquilado y también empinados en los descapotables autobuses reciclados que dan vueltas recurrentes como el veintinueve con parada obligada en el templo de la Sagrada Familia y en los inmuebles modernistas del Paseo de Gracia. Uniformados, clónicos, son fáciles de detectar. En manadas deambulan tribalmente persiguiendo los penachos mustios de los guías que han perdido el resplandor mítico para pasarse al minimalismo. Esto es, un paraguas plegado desmañado o un pañuelo llamativo izado como un faro con patas extensibles de extraordinario poder para ser seguido.

Barcelona vive sitiada con las costuras del corsé al borde del desbordamiento carnal. La atracción turística que ejerce la ciudad sobrepasa la paciencia y las posibilidades razonables de convivencia con los sufridos barcelonautas mientras intentan navegar entre los arrecifes de acera, auténticas barricadas humanas, las colas inciertas para acceder a lugares inverosímiles cargados de misterio o a los restaurantes de las guías de esta torre de Babel impracticable. El ritual ecuménico confluye en las Ramblas donde tiene un asentamiento de paso permanente con la catedral de la sangría y la sede santificada de la paella precocinada.

Grupos escolares de adolescentes atolondrados, con un punto temerario de peligro incierto brincan jugando a la rayuela en los pasos de cebra como salvajes peatones sin contemplaciones abrumando a los abuelos de bastón pacíficamente cívico. Un segundo grupo bastante numeroso -o cohorte- que nos visita se puede identificar por la falta de paridad de género, del mismo sexo, que vienen a poner una chispa mediterráneamente gamberra a las despedidas de soltero. Deberíamos realizar un estudio riguroso de si pasan por el altar como es debido o es la puerta de entrada a una vida conyugal en pecado.

Si los escolares deambulan triscando por el asfalto vigilados por los maestros acompañantes hastiados, con cara de pizarra cansada, la voz rota y los pies cargados de apósitos llenos de publicidad estática o de raíces cuadradas sudadas; algunas lideresas anglosajonas de las despedidas presiden e inauguran puntualmente la zambullida etílica los jueves de cada semana coronadas con una especie de diadema totémica, un cipote de plástico tieso, como un monolito intermitente que les hace de brújula.

Desplegad las orejas, que no os confundan, fijaos en aquellos que se mimetizan con la naturalidad urbana de siempre: parejas, familias prolíficas con cochecito, abuelos de caminar reposado e, incluso, tiburones solitarios junto a la playa dispuestos a dentellar las oportunidades financieras o inmobiliarias con traje a medida, corbata llamativa y zapato caro. Todos estos invasores pueden haceros dudar, pero no, son de otros sistemas planetarios que han aterrizado para observarnos y, progresivamente, invadirnos. Primero se mezclan con ademán inocente -¡cuidado!-, parecen civilizados pero usurpan los asientos reservados del transporte público cuando no los defienden ferozmente a golpes de cámara digital. No os ablandéis, atacan con firmeza para conquistar el primer reto de este asalto -bien mañanero- de llegar al Parque Güell sentados.

Veremos dónde llega y cómo nos afecta esta invasión nada sutil y otros cuentos relacionados con esta ofensiva que sacude a la Barcelona de toda la vida. Los alarmistas anuncian desastres naturales asociados con las hordas invasoras de turistas que exigen las piscinas llenas de agua fresca renovada -y con gas-. Los más derrotistas advierten de convulsiones más hirientes aún como unas plagas bíblicas urbanas. Estos iluminados avezados a llevar la contaría nos quieren asustar dibujando un Eixample colonizado por viviendas turísticas con unos precios de alquiler inalcanzables. ¡Qué tonterías! Un despropósito como el de mi peluquero de toda la vida que ahora se ha empeñado en hacerme la permanente en inglés -¡Sorry, man!   

PD. Los últimos datos del Ayuntamiento corroboran que durante el primer trimestre del año, hasta 2.767.220 visitantes habían pernoctado en Barcelona, ​​un 9,3% más que el año anterior y un 2,1% por encima del 2019. Es el período con más turistas hasta ahora. Barcelona, ​​según la prensa de estos días, figura en el ranking de las ciudades mejor valoradas por la capacidad de atraer a turistas, talento e inversiones.

Un empacho de éxito nos puede asfixiar -lo escribiré con letra menuda-.